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 Familia:
5000 especies, agrupadas en 15 familias, la mayoría
de ellas cultivadas a partir de la especie Tulipa gesneriana.
Origen:
Asia Central, muy cultivados entre los turcos desde épocas
remotas. Recién en el siglo XVI fueron introducidos en Europa.
Características:
herbácea de tallo glabro o escabroso.
Hojas:
con hojas planas, lanceoladas y de color verde glauco.
Flores:
solitarias, terminales y acampanadas, pueden ser blancas, amarillas,
rojas o azules.
Época
de floración: primavera.
Destino:
jardín, macetas.
Suelo:
Alcalino, con mezcla de arena y tierra de jardín, con buen
drenaje.
En cantero: agregar humus y turba; en macetero: renovar una
tercera parte de tierra con una mezcla de humus, arena y turba.
Luminosidad:
requieren sol, pero se recomienda la semisombra en lugares
muy cálidos.
 Resistencia
al frío: después de haber florecido: temperatura ideal entre
13 y 18 º
Riego:
Los bulbos plantados en otoño, deben conservar cierta humedad
durante el invierno, con riegos más abundantes antes de la floración.
Abono:
Durante el ciclo vegetativo de la planta se puede abonar
con fertilizantes líquidos o aperdigonados, especiales para
florales.
Causas
parasitarias: ataque de insectos y hongos.
Propagación:
Por bulbos plantados a 10-15 cm. de profundidad en otoño,
(por regla general la profundidad de plantación es de dos
veces el tamaño del bulbo).
Como plantarlas: Es mejor hacer todos los hoyos primero, para
que tengan la misma profundidad, en el fondo de los mismos
se espolvorea harina de huesos, y sobre ésta se colocan los
bulbos.
 Cuidados:
Durante el invierno requieren temperaturas menores a los
0°C. Si los queremos cultivar en zonas templadas hay que hacerles
un forzado en la heladera durante dos semanas colocándolos
en una bolsita bien cerrada con arena o turba, posteriormente
se los planta afuera inmediatamente. Debe tener buen drenaje,
para evitar el ataque de hongos. Si aparece marchitamiento
prematuro o marcas, llevar una muestra al vivero para identificar
la causa y proceder a curar adecuadamente.
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