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 Familia:
Liliaceae.
Origen:Turquía,
Siria y Líbano, (fue introducido en Europa desde Turquía en
1562).
Características:
bulbosa de 30 cm de altura, apreciada por su perfume.
El bulbo es tunicado, muy voluminoso, de
renovación plurianual (se forman nuevas escamas a partir del
centro, quedando las más viejas en la periferia).
Hojas:
4-6 hojas lineares, carnosas, erectas, de 15-35
cm de altura, de color verde intenso.
Flores: Escapo floral grueso. Inflorescencia en racimo
con numerosas flores fragantes con el perianto de 2-3,5 cm de
longitud, de diversos colores: azul violeta, rosado, blanco
o amarillo. Para que florezcan, los jacintos, necesitan pasar
por un periodo frío.
Época
de floración: primavera.
Destino:
jardines, borduras, rocallas , maceta y en recipientes con
agua;
Adaptación:
buena.
Suelo:
bien drenado, no apelmazado y exento de piedras. El ph:
6-7.5.
Riego: permanente,
que no se reseque el sustrato(en especial en las macetas), evitar
encharcamientos, más frecuente cuando aumenta la temperatura
ambiente y al estar próximo la floración.
Abono:
Si al plantar los bulbos se incorporó fertilizante compuesto
de liberación lenta: no hace falta volver a fertilizar. En caso
contrario: usar fertilizante líquido que estimule la floración.
Causas
parasitarias/enfermedades
Nemátodo de los tallos y bulbos (Ditylenchus
dipsaci). Este nemátodo causa necrosis del tallo y abultamientos
y/o retorcimientos de las hojas y de las yemas. Sobrevive en
el suelo y en malas hierbas huéspedes y ataca a los bulbos y
brotes jóvenes, en estado adulto resiste las sequías.
Bacterioris (Xanthomonas jacinthi)También llamada
enfermedad amarilla. Produce la podredumbre del bulbo.
Virus del mosaico del jacinto o Hyacinth Mosaic
Potyvirus (HyaMV). Los síntomas que produce son manchas o estrías
de color verde oscuro que generalmente aparecen en la base de
las hojas y, en ocasiones, también en los escapos florales.

Propagación: por semillas se efectúa
para la obtención de nuevo cultivares. Por bulbos
plantados en otoño, a unos 10 cn. de profundidad en sustrato
bien drenado y suelto. Es posible forzar a los bulbos a
producir bulbillos de forma sencilla. Se puede hacer de
dos formas:
Técnica
del corte. Consiste en hacer un par de cortes en cruz
de un centímetro de profundidad, con una cuchilla afilada, en
la parte basal del bulbo. Se deja en un lugar seco y cálido
hasta que las cortes se abran. Luego se deja en una habitación
oscura y fresca hasta que se desarrollen bulbillos, que se pueden
separar y plantar en otoño, cuando tengan 1 cm.
Técnica
del escalpado. Consiste en cortar el casquete basal
del bulbo (círculo inferior de donde salen las raíces), de forma
que las hojas del bulbo queden todas cortadas. Conviene después
espolvorear con fungicida. Se deja el bulbo en un lugar ventilado
hasta que se formen bulbillos en el corte. En otoño se planta
el bulbo madre, con el ápice al revés y los bulbillos cubiertos
de substrato. Al final de la temporada (verano) se pueden desenterrar
y separar los bulbillos.
-por bulbillos: el proceso puede durar 3-4 años,
tiempo necesario para que el bulbo engorde y pueda producir
flores. Para ello, cada temporada plantar los bulbillos en tierra
arenosa, con materia orgánica abundante y bien abonada. Si se
hace en grupo, se plantarán a una profundidad del doble de su
altura con una separación entre filas de 30 cm y entre ellos
del triple de su tamaño. Tras el primer año suelen alcanzar
un calibre de 3-4 cm y 7-9 el segundo. El tercer año alcanzan
12-14 y es corriente que den una flor de poca calidad, que conviene
cortar apenas se pueda para que engorden y al año siguiente
florezcan magníficamente.
Cultivo
en agua: para este sistema de cultivo existen recipientes
especiales que presentan un estrechamiento en su parte superior
formando como una copa.
El bulbo se colocará en el estrechamiento y el agua en la parte
más alargada del vaso, de manera que el bulbo no esté en contacto
con el agua y en cambio las raíces se desarrollen en el agua
y a lo largo de todo el recipiente. En este se coloca un trozo
de carbón vegetal o una cucharadita de sal común.
Cada quince días se cambia el agua, procurando no mojar el bulbo,
en cuyo caso se pudriría.
Cuidados:
Respetar el período de almacenamiento de la planta:
el bulbo tiene que recuperar energía, por eso es necesario dejar
que las hojas se tornen amarillas en la planta. Posteriormente,
levantar los bulbos, identificarlos y guardarlos en un lugar
fresco y seco hasta el próximo otoño. |