 Familia:
Geraniáceas.
Origen:
Sudáfrica.
Características:
planta decumbente o apoyante con ramas débiles y alargadas.
Hojas:
de 4-8 cm de diámetro, de consistencia carnosa con cinco
lóbulos.
Flores:
blancas, rosadas, rojas y purpúreas de 2 a 3 cm de diámetro
dispuestas en inflorescencia. Se cultivan variedades de flores
simples, dobles y semidobles.
Época
de floración: de primavera hasta el otoño.
Destino:
jardín, balcón, macetero o interior muy luminoso.
Adaptación:
muy buena, de fácil cultivo.
Suelo:
no requiere suelo muy fértil. Sustrato de tierra negra,
resaca de río y arena en partes iguales.
Luminosidad:
intensa con luz solar directa durante todo el día o un mínimo
de cuatro horas.
Resistencia
al frío: buena, tolera heladas suaves y periódicas.
Humedad
ambiente: prospera mejor en atmósfera seca.
Riego:
cada 3-4 días en verano y cada 10 días en invierno.
Abono:
10-20
gramos de harina de hueso por planta en primavera, 2-3 gr.
de fertilizante completo cada 30-35 días.
Causas
parasitarias: cochinillas. Control con insecticida sistémico.
Propagación:
esqueje en primavera y otoño.
Cuidados:
poda de acortamiento y cambio de maceta en primavera. Protegerla
de heladas intensas. Renovar las plantas cada 3-4 años.
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