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 Familia:
begoniáceas.
Origen:
cultígena.
Características:
planta herbácea perenne de 2530 cm de altura, provista de
un rizoma corto y grueso.
Hojas:
simples, cordadas en su base, de 20 a 30 cm de largo y vivamente
coloreadas. Cara inferior y pecíolo cubiertos de pelos rojizos.
Flores:
rosadas de 2-3 cm de largo dispuesta en inflorescencia.
Época
de floración: primavera-verano.
Destino:
cultivada en interior.
Adaptación:
exigente a condiciones ambientales.
Suelo:
sustrato compuesto por tres partes de tierra negra, tres
partes de turba, dos partes de resaca de río y dos partes de
arena.
Luminosidad:
plena a media sombra evitando la luz solar directa.
Resistencia
al frío: escasa. No tolera temperaturas inferiores a 1°C.
Humedad
ambiente: requiere atmósfera húmeda, pero no tolera el rociado
de las hojas.
Riego:
cada dos días en verano, sin mojar las hojas y cada semana
en invierno.
Abono:
1-2 g de fertilizante completo disuelto en el agua de riego
cada 35-40 días.
Causas
parasitarias: enfermedades criptogámicas que afectan a la
hoja, se controla con fungicidas a base de Benomil.
Propagación:
esqueje de hoja en primavera.
Cuidados:
evitar exceso de riego y los gases de combustión. Cambio
de maceta cada dos años. En invierno mantenerla alejada de calefactores. |